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Grupos Sociales y Política. |
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| Cuando hablamos de Grupos, nos
referimos a organizaciones de parte de la población, que realizan
acciones
políticas, pero su objetivo central no es ocupar espacios de poder
en el estado.
Los grupos son los principales protagonistas de la dinámica política de un país. De allí surgen las demandas, los reclamos, los enfrentamientos, y los intercambios. Lo característico de estos grupos es que sostienen intereses parciales, es decir, de una parte de la sociedad. La teoría política burguesa sostiene que sería función de los partidos políticos realizar una tarea de síntesis que amalgame los intereses parciales, en un único programa universal, que beneficie a toda la sociedad. Desde una perspectiva más realista, puede decirse que este proceso de síntesis de intereses sociales parciales, tiene un límite que está dado por los conflictos centrales que toda sociedad afronta. Estos conflictos demarcan grandes líneas divisorias que tienen de un lado a los sectores dominantes y del otro a los sectores populares, siendo sus intereses y estrategias contradictorios entre sí. Tanto los grupos sociales como los partidos políticos del campo popular, deben tener en cuenta esta demarcación principal al momento de trazar su estrategia política. En función de estas divisorias centrales de intereses, debemos decir que existen grupos representativos de sectores económicos dominantes, que en las últimas décadas han dado apoyo a salidas de tipo neoliberal. En cambio, los grupos ligados a sectores populares se encuentran sustancialmente interesados en soluciones redistributivas, más vinculadas al modelo bienestarista o alternativo. De acuerdo al grado de involucramiento político de lo grupos podemos clasificarlos en grupos de opinión, grupos de interés y grupos de presión. Todo grupo que manifiesta una posición política ante un conflicto es un grupo de opinión. Cuando el grupo tiene no solo una opinión, sino un interés sectorial en que el conflicto se resuelva de determinada manera, hablamos de grupo de interés. Y cuando además de tener un interés moviliza sus recursos (económicos, políticos, organizativos) para presionar con vistas a que el conflicto se resuelva en función de sus intereses, hablamos de grupo de presión. En el escenario político actual, los grupos tienden a denominarse ONGs ("oenegés" u organizaciones no gubernamentales) para resaltar que son organizaciones que permanecen en el ámbito de la sociedad civil y no pretenden ocopar espacios en el estado. Esta denominación es una manera de intentar legitimarse ante la opinión pública. Las ONGs son las células organizativas básicas de una democracia participativa, que es vista como "lo deseable" por la opinión pública y la sociedad. Entonces, todo actor social, para mostrarse como un interlocutor legítimo, se presenta a si mismo como ONG. Asimismo, existen la tendencia de parte de las élites partidarias, de tratar de reciclar su imagen gastada, a través del ropaje alguna ONG. Por no se trata en estos casos de verdaderas organizaciones sociales populares, sino de intentos de maquillar opciones sociales y políticas de tipo elitista y antipopular. Las ONGs legítimas, los grupos verdaderamente populares, se reconocen en los conflictos a través de la lucha. Argentina en particular, presenta, en los últimos 10 años, una nueva generación de luchadores sociales, que han llevado adelante verdaderos combates por la supervivencia, y han logrado con éxito, no solo garantizar el sustento para los sectores de población que abarcan, sino que han podido desarrollar nuevas formas de organización y de acción política (saqueo, corte, asentamiento, escrache) cuyos desencadenamientos a nivel de la política nacional, aún están pendientes de resolución.
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